este blog se ve mucho mejor si usas el navegador Firefox
:: El delirio del recuerdo de aquello que no existiO ::: hiperbóreos
Image Hosted by ImageShack.us

lunes, 16 de abril de 2007

hiperbóreos

Mirémonos de frente. Somos hiperbóreos, y sabemos bastante
bien cuán aparte vivimos. "Ni por tierra ni por mar encontrarás el
camino que conduce a los hiperbóreos," Píndaro ya sabía esto de
nosotros. Más allá del septentrión, de los hielos, de la muerte, se
encuentra nuestra vida, nuestra felicidad... Nosotros hemos descubierto
la felicidad, conocemos el camino, hallamos la salida de muchos
milenios de laberinto. ¿Quien más la encontró? ¿Acaso el hombre
moderno? "Yo no se ni salir ni entrar; yo soy todo lo que no sabe ni salir
ni entrar", así suspira el hombre moderno... Estábamos aquejados de
esta modernidad, de una paz pútrida, de un compromiso perezoso, de
toda la virtuosidad impura del sí y del no modernos. Semejante
tolerancia y amplitud de corazón, que lo perdona todo porque lo
comprende todo, es para nosotros viento de sirocco. Vale más vivir
entre los hielos que entre las virtudes modernas y otros vientos
meridionales... Fuimos bastante valerosos; no tuvimos clemencia ni
para nosotros ni para los demás; pero por largo tiempo no sabíamos
dónde nos conduciría nuestro valor. Nos volvimos sombríos, nos
llamaron fatalistas. Nuestro fatum era la plenitud, la tensión, la
hipertrofia de las fuerzas. Teníamos sed de rayos y de hechos;
estábamos muy lejos de la felicidad de los débiles, de la abnegación, En
nuestra atmósfera soplaba un huracán; nuestra naturaleza se oscurecía
porque no hallábamos ninguna vía. Esta es la fórmula de nuestra
felicidad: un si, un no, una línea recta, una meta.

El Anticristo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 
ir arriba